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La Sala Arrau

El Teatro desde un primer momento contó con un “Salón Filarmónico”, pensado principalmente con dos fines: organizar bailes y reuniones en el recinto del Municipal, y pequeños conciertos por sociedades, especialmente para música de cámara. Con estos fines, se creó un lugar amigable y decorado en estilo.

Con los años, este lugar cayó en desuso y se perdió irremediablemente en la infinitud de transformaciones al Teatro. Pareciera que con la construcción de un foyer de doble piso y la gran Escalera, el recinto desapareció por completo. Por esto, en 1927, se decreta a raíz de un incendio bajar el nivel del recinto a un solo piso (como permanece hasta hoy), recuperándose dicho salón filarmónico. El segundo nivel se mantuvo con su decoración de 1909, manteniendo incluso la selección de bustos de compositores famosos.

Entonces volvió a reutilizarse para glamorosas fiestas en los entreactos de las óperas y diversas funciones, donde la gente podía bailar, tomar, comer y comentar a la vez la función. Este carácter social se fue perdiendo en la medidad en que cada vez más se comenzó a utilizar como espacio de ensayo para la orquesta. De hecho, el Centro DAE conserva una hermosa fotografía de la Orquesta Municipal y Alfredo Padovani dirigiéndola en esta sala, durante un ensayo, cerca de 1930.

El estilo, aunque sobrio, tiene una belleza particular que hasta el día de hoy impresiona a quien lo visita, recordando la magnificencia del antiguo foyer con escala imperial. Los bustos de ocho destacados compositores acompañan y observan de lo alto, inquisidoramente, a quien decide entrar a aquel lugar, especialmente utilizado desde entonces para recitales y teatro de cámara. Los bustos, aunque existen dudas dado que no llevan nombre, parecieran corresponder a:

Beethoven – Ponchielli – Gounod – Verdi

Bellini – Wagner – Berlioz – Mozart

Con la visita de Claudio Arrau en 1984 el espacio se rehabilitó con el nombre de Sala Claudio Arrau, especialmente indicada para recitales de piano y otros eventos de similar circunstancia. El gran pianista realizó aquí las clases maestras para jóvenes pianistas chilenos, aún recordadas con cariño y admiración por quienes pudieron presenciarlas.

Este salón fue muy damnificado durante el último terremoto de 2010, y actualmente su restauración es uno de los proyectos emblemáticos de la recuperación del edificio del Municipal de Santiago, patrimonio de todos los chilenos.